domingo, 12 de febrero de 2012

Fernanddo El Invisible

"Fernando El invisible"

     Érase una vez un niño llamado Fernando que tenía el pelo rubio, pelo corto... A él le gustaba encontrar cosas nuevas, su sueño era ser...¡Invisible!
    Él decía que sería mejor porque así podría hacer muchas más cosas. Tenía 11 años y estaba deseando de entrar al instituto porque allí podría hacer máquinas y muchos más aparatos.
     Así se le podría cumplir su sueño, pero había un pequeño problema:
    Su madre decía que ella quería que estudiara nada más que francés, el trataba de convencerla, pero ella aguantaba.
     Llegó la hora de irse al instituto, Fernando tenía muchas ganas de ir porque era su primer día. Llegaron las 7:45AM, Fernando tenía que irse ya, le dio un beso a su familia y se largó.
      A continuación llegó al instituto, entraron muchos amigos nuevos en su clase, el profesor habló de como iba a ser el primer trimestre y dijo la oportunidad de estudiar francés o hacer robot, máquinas...
      Llegó a su casa y le dijo a su madre:
    • Mamá por favor ¿me dejas estudiar lo de hacer máquinas y a la misma vez francés?

La madre contestó:
    • Hijo, te dejo si me prometes que vas a sacar buenas notas en todas las asignaturas.
    • Vale mamá, respondió Fernando muy contento.
     Llegó el día siguiente y Fernando llegó al instituto, iban a sacar los libros de lengua cuando su amigo Álvaro, levanto la mano y dijo:
    • Don Antonio, ¿podemos decir la opinión de qué estudiar?
    • Si.
     Dijo Don Antonio sacando la lista. Fernando era el número 1 de su lista por su apellido (Arriaga), Don Antonio dijo:
    • Fernando Arriaga Ramos ¿Que va a estudiar usted?
    • Yo..., las dos cosas francés y hacer máquinas que no me acuerdo de como se llamaba.
     Don Antonio dijo al 2ª de la lista...
       Fernando llegó muy contento a su casa, se puso a leer un manual de máquinas que le habían dado en el instituto y salía una que se llamaba Imbisimalt.
      Le interesaba porque la palabra sonaba a invisible. Lo leyó y era de ¡Invisibilidad! Hizo la máquina, la puso a ver si funcionaba poniendo una cerilla y funcionó.
     Se puso él delante y ¡ZAS! Desapareció.
     Se iba burlando de la gente por la calle, eso estaba muy mal, hasta que un día no le salió bien y lo metieron en un centro de. Desde ese mismo día no quiso hacer otra máquina más.


Fin

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